Ser la bruja de villagrís conlleva sus responsabilidades, así que cuando me dijeron que había tres huevos abandonados en la cascada embrujada no me lo pensé dos veces: ¡yo era la bruja perfecta para salvarlos! el problema era que la cascada se encontraba, ni más ni menos, que al otro lado del bosque encantado. y cruzarlo es siempre una aventura por suerte, esta vez, contábamos con un nuevo medio de transporte que nos protegería en el camino. ¿o quizás no
